martes, 5 de mayo de 2020

Hoy presencié la final de un campeonato y los dos equipos finalistas eran de árbitros de fútbol, en una jugada alguien del publico grito: ¡Arbitro hijueputa! y todos los jugadores voltearon a ver a las graderías...





Hoy se dan cuenta...





Hoy se dan cuenta que es mas importante una enfermera que muchos soldados, una mascarilla que chalecos antibalas, un gel de manos que bombas lacrimógenas, un traje protector que escudos anti-motines, una medicina que balas asesinas, un hospital que cárceles de "máxima seguridad" (ja) un político honesto que los ladrones de siempre... Ya se... solo es la utopía de un ñangara...

Para los sampedranos y capitalinos que se pasan peleando que si la Banana se llama "Guineo" o "Mínimo" Les cuento: Fueron los Brasileños que trajeron las primeras bananas a América, casi al mismo tiempo que traían esclavos desde Africa. Estas bananas venían de Asia y Africa. Aunque la banana no es originario de Africa, ya se sembraba y se consumía mucho en esos países, como Nueva Guinea. Históricamente Guinee era el nombre con que se referían a Africa Occidental y se traduce como "Tierra de los negros".
A comienzos del siglo pasado, Honduras se convirtió en un gran exportador de bananas, se pensaba que las compañías bananeras trajeron la fruta de Papúa Nueva Guinea, entonces la gente de la costa norte de honduras empezó a llamarle "Guineo", (así también le llaman en varios países).
Las compañías bananeras de Honduras tenían ciertos estándares para la venta, estaba la fruta de "Calidad Alta", la "Calidad Mínima". Cuando empezaron a comerciar la fruta al centro y sur de Honduras, venias los comerciantes de Siguatepeque, Tegucigalpa y Choluteca a comprar la fruta a las bananeras de la costa, pero, como siempre pasa, la fruta de "Alta calidad" estaba destinada para ser exportada a Estados Unidos y Europa, por lo que estos vendedores solo podían comprar lo que sobraba, o sea "El Mínimo" Así que estos vendedores empezaron a llevar a sus ciudades de origen "El Mínimo" y así lo ofrecieron a sus clientes por lo que la gente comenzó a pedir y comprar "mínimos"
Entonces, en la Costa, le dicen "Guineo" y en el Centro le dice "Mínimo"... ambas palabras o modismos son aceptados por lo que cualquier discusión es ridícula, al final la fruta se llama Banana...así como es ridículo discutir si es trucha o pulperia, ventilador o abanico, topo gigio o charamusca, Carruco o pucho, pilón o paleta...

 



domingo, 3 de mayo de 2020

Nuestro Héroe Picardía

En mi barrio había un héroe de guerras invisibles, un mercenario del guaro, Will Picardía, un personaje singular que mataba terroristas con su rifle imaginario, el tesón que precedió a Bronson, el que fue la inspiración de Rambo, el numen de Chuck Norris, cada vez que el alcohol le activaba el modo veterano de guerra que llevaba dentro de su ser, se lanzaba a las trincheras callejeras, se escondía en los marcos de las puertas, lanzaba cien granadas a los enemigos del sistema y descargaba su furia con su UZI automática de balas perpetuas. Cruzaba la calle del barrio, dando tumbos y volteretas dignas de un experto adiestrado en misiones especiales. En una de tantas de sus misiones suicidas, se lanzo al suelo como experto francotirador en una calle del centro de Tegucigalpa, frente a una caravana de motorizados y patrullas que venían con luces y sirenas reforzando la seguridad del Presidente Suazo Cordoba. ¿Quien era aquel atrevido que con gran soberbia detenía el desfile militar que provocaba nuestro folclórico Rosuco cada vez que iba tranquilo y sereno a su rancho Lapazcience?... dos motorizados se bajaron de sus vehículos, lo agarraron de pies y manos y lo lanzaron con violencia a la acera mientras le llamaban loco... allí permaneció el cadáver del mercenario, polvoriento,  inmóvil, ensangrentado, mutilado por las balas de Galil y las heridas profundas de las bayonetas enemigas, con su uniforme rasgado pero con su frente en alto, con el honor que da la muerte en batalla frente al enemigo, murió por su país... hasta que a los 10 minutos se levanto, recargo su UZI de cien mil balas, se apretó sus cananas con trescientas mil balas para recargar, enfundo su afilado yatagán y comenzó otro episodio de su serie de guerra, en otra esquina, con otros enemigos imaginarios mientras todavía hacia efecto el alucinante y eufórico guaro matutino...



martes, 28 de abril de 2020

Algo del 2014 y el Papa...

El hecho de ser muy popular y carismático no convierte a un Papa en santo. Y es que ya no recuerdan la forma tan dura con que trato a los obispos latinoamericanos que estaban comprometidos con los más pobres de la sociedad. No recuerdan que a muchos de ellos los obligó a dejar sus iglesias para siempre y a otros los reemplazo con curas ultraconservadores y moralistas de mierda que no mostraban sentimientos favorables hacia los desposeídos.
Ese mismo Papa bloqueó la beatificación de Oscar Arnulfo Romero, quien pensó antes que Bergoglio que la iglesia debe ser pobre y para los pobres. Romero por esto pago con vida, pero para el Santo no era más que otro cura comunista de un pobre país... en un continente donde hay más católicos que en cualquier otro. El nuevo Santo llegó al extremo de hostigar a Romero para que hiciera un pacto con el gobierno salvadoreño cuando escuchó a este denunciar las violaciones de los derechos humanos y cuando lo vio caminar al lado del pueblo pobre que era víctima de la violencia política.
Este Santo que llegó a bendecir, hacer pactos y hasta posar con dictadores asesinos, de los de verdad, como Pinochet. Encubrió corrupción, suicidios, mafias infiltradas, bancos dudosos financistas de políticas anticomunistas, persecuciones religiosas de curas modestos que gritaban NO a los asesinos de sus pueblos y a los que nunca, en sus 25 años, nombró como Cardenales por sus acciones sociales y por sus compromisos con los pobres.
Un Papa santo que aun conociendo de nombre y cara a los pederastas de sotanas hipócritas, se hizo de la vista gorda, promovió y encubrió, como lo hizo con el reconocido pederasta Mexicano Marcial Maciel, quien después de haber abusado de varios menores y hasta de sus propios hijos fue recibido por el santo con bombos y platillos y preguntándose con una gran sonrisa: “¿Victimas, que victimas?”. Para el santo las victimas no eran los niños y los adultos abusados, la víctima era la Santa Sede engañada y perjuriada por los enemigos comunistas.
Ahora suspirarán y llorarán cuando millones se arrodillen frente a sus imágenes en las iglesias pero no se preguntaran a donde deben de arrodillarse todos los niños violados debajo de las sotanas, los hijos de los asesinados por las dictaduras a las que beso en la mejía… Ojalá un día recuerden la palabras del arzobispo Brasileño Elder Cámara: “Cuando alimenté a los pobres me llamaron santo; pero cuando pregunté por qué hay gente pobre me llamaron comunista” O las palabras de Oscar Arnulfo Romero. “La justicia social no es tanto una ley que ordene distribuir; vista cristianamente es una actitud interna como la de Cristo, que siendo rico, se hace pobre para poder compartir con los pobres su amor. Espero que este llamado de la Iglesia no endurezca aún más el corazón de los oligarcas sino que los mueva a la conversión.” ...






sábado, 4 de abril de 2020

Quedáte en casa, ese es tu refugio, allí podes respirar con libertad, lee un libro, canta cien canciones, baila una salsa, pinta una silla. Quedáte, ¿para que salir? no incurras en ese terrible error, para regresar quizás contaminado, envenenado tu cuerpo, No seas tonto, no hagas lo que hacen aquellos, los muertos de turno, los de la lista diaria, quedáte en casa.





viernes, 2 de noviembre de 2018

¿Tenes papel higiénico?

Tenia aquel enamoramiento de ojos, como el enamoramiento adolescente y en la oficina la miraba, todos los días, sin hablar. Hasta que llego el día en que ella le pregunto: ¿Tenes papel higiénico? Y él envalentonado porque ella le había hablado le contesto: No. no tengo, pero tengo mi corazón que te lo puedo dar todo. Entonces ella miro fijamente a sus ojos enamorados, espero 3 segundos y se llevo sus tiernas y blancas manitas al pecho y le contesto: haayyy, vaya pues, de todas maneras, limpiarme el culo es que necesito...

LA INVASIÓN

 David era un hombre común y corriente, viudo, a sus 60 años se ganaba la vida en un destartalado y viejo taxi, era fanático de las película...