Lo de ella no es un sueño, ya ni siquiera es una meta…es una
forma de sobrevivir. En un país con nulas oportunidades para cualquiera con poca
educación, porque ni eso se consigue por aquí, educación, existen personas que
miran en una familia pobre una mancha sucia en su paisaje, un estorbo en el
jardín ideal de su perfecta colonia. Su forma de ganarse la vida ofendió a una
ignorante vecina, a una educada pero ignorante extranjera que le molesta el
aroma de la tortilla recién tirada en el comal, el delicioso olor a frijoles
refritos, el perfume a gas y sudor de Karla… Karla, su nombre no es casualidad
que signifique “mujer con fortaleza” una mujer fuerte, aunque sus lágrimas quieran
mostrar lo contrario, dedicada a ganarse la vida vendiendo el alimento que da
vida, el satisfactorio desayuno de muchos transeúntes, que sin duda agradecen
las manos que prepararon esa deliciosa baleada con café que les ayudó a pasar
la mañana de trabajo con el estómago lleno… Hoy en su lugar solo encontraron un
lindo lugar sembrado de verdes palmeras…
martes, 26 de abril de 2016
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