martes, 21 de julio de 2015

El Juan y El Johnny...

Juan caminaba por aquella oscura calle que daba acceso a su trabajo en un pequeño supermercado, había salido tarde de trabajar porque su jefe reunió a todos los empleados para darles el pago de su aguinaldo de medio año que habían estado esperando
–Al fin voy a poder arreglar el carro- pensaba. Aquel silencio en la calle y la oscuridad de la noche fueron interrumpidos por un par de luces y el sonido de un motor. Juan camino más rápido y trato de no voltear, metió sus manos en la chumpa mientras caminaba con los hombros encogidos y entre labios una poderosa oración que ya le había funcionado antes en un par de ocasiones… al acercarse el carro sus palpitaciones se hicieron más rápidas y fuertes e hizo una profunda inhalación y retuvo el aire en sus pulmones, cuando el auto se detuvo bruscamente a su lado y de él se bajo un hombre fornido y mal encarado que con una voz muy ronca, la más ronca que jamás había oído le grito: ¡Quieto compita, no te menies, saca las manos de la chumpa! Soltó el aire de sus pulmones y con nerviosismo saco las manos y las subió a la altura de su cabeza…
-Baja las manos papo viejo- le dijo el ladrón mientras con una mano registraba todos los bolsillos y con la otra sostenía una enorme arma de fuego.
–Solo palmados me íncontrado hoy- dijo mientras Juan miraba nerviosos el brillo de unos dientes de oro al tiempo que escuchaba el sonido del papel del sobre con su dinero que salía de la bolsa de atrás de su pantalón, cerró los ojos y solo pudo pensar en su esposa embarazada y su hijito de 2 años que lo esperaban en casa.
¡Démola compa! Dijo el ladrón al chofer y arrancaron el carro pero no habían avanzado ni diez metros cuando se detuvo y comenzó a retroceder, a Juan casi se le paró el corazón cuando escucho al ladrón y a su cómplice discutir… -  hoy sí… ya me fui – pensó entre resignado y asustado, el ladrón bajo de nuevo del carro y le pregunto con aquella extraña voz y aquel raro hablar:
¿Cómo se llama compita?–
-Juan, contesto
-Ve!… igualito a mi! pero ahora me dicen el Johnny
Y ¿pa onde va compa?- pregunto Johnny
– no se preocupen – dijo Juan – voy aquí cerca –
-nombe compita subase a la máquina que le doy rai –
- No, de verdad que no – repitió Juan
-Que te subas te digo! Repitió el ladrón ya con tono de orden
Juan se subió al carro y luego Johnny… mientras Johnny manipulaba su arma y le decía que no mirara su cara ni la del conductor, a Juan le volvieron los pensamientos a su mujer y a su hijo, al Padre Nuestro y al Ave María, el tiempo se le hizo el más largo de su vida, después de un rato de andar divisó la parada de buses y dijo:
-Aquí me pueden dejar, aquí agarro el bus-
-Tas seguro?- pregunto Johnny
-Si, por favor dejenme aquí- dijo Juan con un tono de voz casi suplicante
-Parece compa- ordeno Johnny al conductor… Vaya, apiate, ordeno a Juan.
Cuando Juan bajo del carro Johnny lo detuvo con su mano en el pecho y le pregunto:
-¿Andas biyuyo pal bus?
-No- dijo Juan
Johnny saco el sobre de Juan, lo abrió y saco 50 Pesos y se los dio – Nos vemos compita- dijo al despedirse.

Juan se monto al bus aun nervioso y acongojado, miro los 50 pesos y pensó: – Buena onda este Johnny-…



domingo, 21 de junio de 2015

Otro crimen impune

Anoche…al pasar por la iglesia, le cedí el paso a una caravana de 3 autos que salían de ella, el primero decorado para llevar a los novios, con cintas y chongos blancos, atrás 2 más con sus familias, iban felices, así lo sentimos nosotros… 3 cuadras adelante, cuando el semáforo cambió a verde y la caravana comenzó a pasar, la fuerza de miles de toneladas de hierro impactaban contra el último carro…una camioneta de lujo contra un vetusto taxi, el poder de la velocidad movidas por litros del alcohol que convierten a un idiota en un super-idiota, un infeliz cobarde que al ver el crimen que había cometido y los lamentos que había provocado salió de su super-camioneta y corrió como loco hasta perderse en la oscuridad de la las calles medio vacías. Frente a nosotros, el cuerpo inerte comprimido por el mortal golpe, un devastador golpe que provoco la muerte inmediata de una joven mujer, tal vez madre, esposa, tal vez maestra o enfermera… el dolor en las caras de la familia que venían de celebrar un ritual de vida inolvidable que se convirtió en un acto de muerte inolvidable, una celebración de aniversario de todos los futuros años convertidos en el recuerdo de una muerte, muerte que estaría escrita en la lista de Dios de los muertos de ese día… les cedí el paso… pude haber sido yo, pensé… pero la vida o la muerte no son una lotería…nos acercamos por si  podíamos ayudar pero ya nada se podía hacer… de regreso a casa, obligadamente tuvimos que pasar por el mismo lugar, el mismo olor a muerte, el mismo llanto, las luces de una patrulla y otro crimen impune en mi ciudad…


viernes, 29 de mayo de 2015

Se llamaba Mirtha

Desde muy temprana edad sintió las caricias torpes de sus amiguitos, su feminidad había despertado tan temprano así como ella misma sentía el despertar de sus deseos incontrolables sin saber si se trataba de una enfermedad o simplemente así debería de ser, su madre alcohólica nunca le hablo acerca de lo que habla una madre a una hija, su padre alcohólico nunca pudo verle a los ojos, sus hermanos no la cuidaban como un hermano cuida a una hermana y los primeros consejos los escucho del grupo de amigos que despertaban sus sexualidades con ella misma. Así creció.

Su voz sonaba chillona, aguda como un espanto, su débil y delgado cuerpo ya sabía de noches de jergas, de marihuana y alcohol, de días de 48 horas y de incontables hombres que habían recorrido sin respeto su menudo y delgado cuerpo de mujercita… ”siempre quise tener un pony” decía mostrando rasgos de su inocencia perdida… En su adolescencia ya sabía de las caricias malsanas de sus amigos y de desconocidos a los que acababa de saludar, aquellas caricias que ella deseaba correspondieran a las caricias del amor, como las que soñaba que le hacia un tal Armando, las que más de una vez terminaron en filas de Armandos, en 12 Armandos, 20 Armandos, hasta el amanecer, cuando se encontraba otra vez sola…

Nunca tuvo grandes aspiraciones, su alma prendada a su cuerpo que ocupaba aquel demonio, su cuerpo que desparramaba olor a sexo al caminar… ese diablo la tuvo en oferta algún tiempo pero después decidió quedarse con lo mejor de ella, había decidido vivir de la manera más fácil, sin esfuerzo, una cama en un vetusto cuarto, esa era su decisión, tal vez no era buena, pero al menos había tomado una decisión, aunque en el fondo, ella no había decidido nada.

En el Barrio nadie la tomaba en serio, pero eso a Mirtha no le molestaba, al contrario. Para la mayoría Mirtha no tenia futuro, su pasado la condenaba a vivir en ese presente, era su condena… Llego el día en que la fusep la subió a la patrulla acusada de escándalo público, después vinieron mas, por violencia, por prostitución, por robo… “Armando me quería, yo nunca le creí cuando me lo decía, pero me quería”, decía a sus colegas en las celdas o en la calle, añorando sus años adolescentes…

Los años fueron pasando rápido para Mirtha, había vivido mucho, demasiado, como 100 vidas de una muchacha cualquiera…en noches de drogas y alcohol se entregaba bailando con la mirada perdida aferrada a sus recuerdos de niña… hasta que una noche, una droga mala la hizo desmayar y echar espuma amarillenta por su boca que aun mantenía un cigarro humeante…

Armando… Armando no te vayas, susurra cuando sus ojos a veces despiertan del letargo mientras Armando, se levanta de su silla, le besa la frente, cuando, a las 5 de la tarde, termina la hora de visita en el Psiquiátrico Santa Rosita…







martes, 12 de mayo de 2015

Gringos charrulas

Hey, gringos charrulas; Juan Orlando Idiota, nosotros no queremos que nos manden Marines de mierda, más peor (como dicen en mi pueblo) esos locos, abusadores, violadores, drogadictos y desalmados asesinos que vienen de masacrar gente de Irak o de Afganistan y traen dolor en sus corazones, desengaño de su propio país, enfermedades venéreas que ni conocemos, racismo, desprecio por la vida y ningún temor a Dios.... Porque mejor no nos mandan una buena cantidad de profesores que nos eduquen, un pijaso de doctores, de los que no cobran, un buen pucho de ingenieros que hagan puentes, escuelas rurales y casas para los pobres... algo más productivo pue...Eso es lo ocupa mi país, no basura violenta... puta mano... viva Honduras 3 veces...






Mi primera Baika...

Todos los días pasaba por la tienda viendo la nueva chopper. Se la pedí a mi viejo quien me llevo trabajar 6 meses con el a la Moda de París, haciéndole mandados, recogiendo firmas, buscando tarjetas de clientes, comprándole café, esperando con paciencia. Uno de esos días, después que venimos a almorzar a la casa me dijo que nos fuéramos a pie a su trabajo, en el camino me iba hablando acerca de que cuando uno quiere de verdad algo tiene que ponérselo como una meta, algo que hay que alcanzar sin descanso y que solo trabajando con ganas uno puede conseguir lo que quiere. Después de 4 cuadras sentí que mi bici ya iba a ser un clásico para cuando pudiera juntar lo que me faltaba. Cuando nos desviamos del camino sentí como me palpitaba mas el corazón porque íbamos a la tienda donde estaba esperándome mi chopper, entramos a la tienda y vi como mi papa llamaba al vendedor y le dijo: Deme esa bicicleta roja que este cipote ya junto el pisto trabajando, me sobo la espalda y me dijo...ya es tuya, te la ganaste... la desenvolví, me monte y me fui feliz a dar vueltas al barrio...a los 13 me había ganado mi bici...trabajando con mi viejo...






domingo, 26 de abril de 2015

Tergiversación fatal… La muerte llegó en 60 minutos

Jacinta 8:00 Hola Carol,... todo tranquilo, aquí trabajando duro siempre en el hospital, aunque despidieron a algunos compañeros pero yo bien…  y ahorrando para irme de vacaciones… decile a Rosa y a Rita y las demás que me llamen, es cierto que a veces hago doble turno pero a ver cuando podemos vernos… chao…
Carol 8:10 a.m.: Rosa, acabo de ver a Jacinta, venia tranquila del trabajo, aunque preocupada porque hay rumores de despidos, se notaba que estaba un poco cansada porque trabajó doble turno en el hospital ya que necesita sacar más billete para irse de vacaciones, te mando saludes, dice que la vayas a visitar o que la llames para saludar…
Rosa 8:25 a.m. Berta, me dijeron que vieron a Jacinta, dicen que estaba un poco enferma y demacrada y de paso como que la van a despedir sin billete, aunque la hacen trabajar doble turno y no le dan ni vacaciones… imaginate que dijo que vos y yo ya no la visitamos ni le hablamos…
Berta 8:32 a.m.  Rita, fijate que parece que la pobre Jacinta esta bien mal, como que la despidieron del trabajo en el hospital porque ya no puede ni trabajar, anda detrás de un billete, a saber que tendrá porque ya nadie quiere verla ni hablar con ella…
Rita 8:40 a.m. Martha, fijate que Jacinta además de estar sin trabajo, parece que fue al hospital y le dijeron que estaba bien mal, como que le estaban recogiendo un billete para ayudarle en su enfermedad, parece que ya casi ni ve ni habla…
Marta 8:49 a.m. Lore, preparáte, Jacinta se esta muriendo, ya no puede ni trabajar y me dijeron que está interna en el hospital bien malita y están pidiendo colaboración para su entierro y como que tiene algo feo porque no la dejan que uno la vea ni le hable…
Lore 8:55 a.m. Hay Belinda…. Hay no!....Se nos murió Jacinta… parece que de una rara enfermedad terminal  que le pasaron en el trabajo en el hospital y como que la van a enterrar de inmediato y ni siquiera  podemos darle el último adiós…

9:00 a.m. Funerales La Auxiliadora avisa a familiares y amistades del sensible fallecimiento de quien en vida fuera la Doctora Jacinta y se les invita a una misa de fin……………


domingo, 22 de marzo de 2015

Vacuna contra la Indiferencia

Ojalá existiera una vacuna contra la indiferencia. Hoy viendo las escenas del incendio, mire a una señora de unos 50 tirada en el piso con yagas en sus brazos, con su cabeza rapada por el fuego y sus ropas quemadas, mientras tanto, un camarógrafo de algún noticiero la filmaba y otro camarógrafo de otro noticiero la filmaba más de cerca, encima de ella, rodeándola con su lente encuadrado, como si fuera una ave de rapiña que espera el último suspiro de su presa... Las llamas alrededor de ella, un cilindro de gas en llamas peligrando estallar y ninguno de los dos camarógrafos ademas de un caminante que paso apresurado a su lado sin siquiera voltearse le ayudaron, hasta que un joven se metió entre las cámaras indiferentes, la levanto y la saco del peligro y del objetivo de la cámara, la señora y el héroe ya no eran noticia, se salieron de cuadro, las cámaras buscaron más victimas agonizantes... Vale más una buena toma que una vida? estoy más que seguro que la indiferencia es de cobardes...





LA INVASIÓN

 David era un hombre común y corriente, viudo, a sus 60 años se ganaba la vida en un destartalado y viejo taxi, era fanático de las película...